El amuerzo con Linda fue insoportable. Se me venía encima una montaña de trabajo y no acaba de estar segura de sí
a) sería capaz de tirar adelante con la nueva oportunidad
b) daría a basto
Empezaba a estar muy pero que muy agobiada y todo se me hacía un mundo. Lo que me jode de todo esto, es que Alice no me dijo nada de las nóminas de los redactores, ni de los fines de semana no libres ni que mi esfuerzo no se valoraría.
Linda me comentó entre otras muchas gestiones es que a parte de revisar todo el contenido de la Revista, tendría que ir personalmente, hacer un hueco cada día en mi agenda tan apretada, para personarme en cada una de las marcas de ropa, cosméticos, o de lo que sea, y presentarme, y quedar con estas para ver que artículos podíamos poner, o qué descuentos hacer.
También me comentó que la facturación de mi departamento iba a mi cargo, cosa que tampoco me dijeron.
Empezaba a mosquearme y a sentirme engañada.
- Sobretodo cielo, es para informarte, y si tienes alguna duda sobre la facturación por supuesto cuenta conmigo.
Dudas? tengo muchas dudas. Tenía que coger un día a la semana, después del trabajo para hacer un curso de facturación porque hacía miles de años que ya no hacía esto. No me acuerdo de nada, es como si todo lo anterior a la Revista hubiera desaparecido.
Por la tarde se me avecinaba más y más trabajo, así que por una vez en mucho tiempo, salí antes de hora, y me fui a casa. Me apetecía estar en casa, hacer un poco de limpieza, ordenarme las cosas y mis ideas, descansar y cenar con Marc.
Vale, tenía un sueldo súper digno, un despacho enorme, unas ventajas que pocos tenían, pero tenía más trabajo que en los juzgados.
Así que pensé en hablar con Alice, reunirme con ella y buscarme una chica, una becaria tal vez, para que me ayudara, porque estaba saturada y no sabía por donde empezar.
Me di una ducha, me vestí y en seguida Marc llamó a la puerta.
- Preparada, Princesa?
- Sí.
Nos fuimos a cenar, al mismo puto italiano que me llevó Maurizzio. AH! Por cierto, no sabía nada de él, con todo el ajetreo ni me he acordado de él, pero está visto que él tampoco de mi.
- Te gusta?
- Está bien.
- Es lo más cool
- Bueno, estuve aquí el otro día con Maurizzio.
- Sí? cuentame
Como contar que cuando estábamos en el punto más maravilloso de la velada, el momento beso, o el momento besos, lo único que pude decir por esta boquita borde fue ¨se hace tarde¨.
Marc no paraba de descojonarse, y su versión era que realmente cuando me gustaba alguien era borde de cojones. Y que tal vez el segundo paso tendría que darlo yo, porque tal vez él está un poco inseguro ahora mismo después de mi despedida.
Me contó que había despedido a su ex novia y a su ex secretaria por motivos de incompetibilidad, era la única manera de que ella no les denunciara, y ahora está Laura, unha jovencita encantadora con la que dice que haré buenas migas. Y a la que la idea del vibrador rosa le encantaba.
Llegaba a casa con medio pedo sobre las 3 de la mañana. Subiendo las escaleras para llegar a la puerta de entrada me tropecé, con tan mala suerte que me las comí. Me di con toda la barbilla en el penúltimo peldaño y la sangre empezó a esparcirse por todo el suelo, el bolso abierto y todas las cosas desperdigadas por el suelo. Me quedé durante unos segundos inmóvil en el suelo, aun estirada boca a bajo, hasta que haciendo el mínimo esfuerzo, pude llamar a Marc porque el muy cabrón iba tan pedo que no cogió el coche y nos tuvimos que despedir a la salida del restaurante y cada uno fuimos por direcciones distintas en busca de un taxi.
- Qué pasha?
- Estoysh shangrando.
Y no recuerdo nada más. Perdí el conociemiento y desperté en la camilla de un hospital, tumbada y con 5 puntos en la barbilla.
- Ha despertado.- comentó alguien.
Serían las 8 de la mañana y según me dijo el guapísimo residente alguien me trajo al hospital. Sabéis lo curioso de todo esto? No me faltaba nada del bolso. Lo llevaba todo, todo el dinero, todas las targetas, y hasta el móvil.
Como pude me reincorporé y llamé a Alice,
- Me he caído, estoy en el hospital, me han puesto puntos en la barbilla, y hoy no iré a trabajar porque me han dicho que respose todo el día, y un desconocido me trajo al hospital.
- Ohhh pobrecita. Ya puedes mover el culo hasta aquí, por mi como si vienes con silla de ruedas, pero no te puedes permitir cogerte el día libre.
- Perdón? no, no Alice, no voy a venir. Voy a descansar.
- Si no vienes el lunes no hace falta que pongas un pie aquí
- Si el lunes me despides, te denunciaré si hace falta.
- Haz lo que quieras. Te lo he advertido.
Perdón? así empezamos el puto día del viernes?
- Tiene que hacer reposo, ha sido una caída muy mala, descanse todo el fin de semana.
Llegué a casa medio mareada, me metí en la ducha, intentando que la jodida gasa que cubría toda la barbilla no se me mojora.
Me vestí, me pinté y descubrí entonces que tenía la mejilla derecha algo inflamada por la caída. Me maquillé bien, me tomé un zumo con dos tostadas con jamón y cogí el coche.
Aparqué y me dirijí directamente al despacho de Alice.
- Buenos días
- Ay querida, que aspecto más lamentable, vete a casa y cuídate.
- Que me vaya a casa? ahora que he venido? Que te den. Ahora si que tienes un motivo para mi despido, y sabes qué? que me la suda. Ah! por cierto, la facturación no la pienso hacer, que lo sepas. Ciao!
Me fui al bar de la primera planta y me encendí un cigarro, mientras veía a Alice que caminaba hacia mi furiosa.
- Que se-a- La interrumpí- Dé-ja-me tranquila! Que sea que?? que, que no entiendes?
- No creo que se necesario tu comportamiento.
- Que no crees que es necesario? te llamo desde el hospital, y me dices que si no vengo que me vaya despidiendo del trabajo, y decido venir, y me ves, y me dices que me vaya a casa, pero de que vas?
- Cielo, pensaba que era mentira
- Ahmmm pues empezamos bien, si tu no confías en mi... déjame en paz. No quiero hablar contigo, Me has ofendido
- No es necesario que alces la voz... ssshhh
- Shhh qué? no quieres que se entere nadie, pues te fastidias!
´Me cogió del brazo cuando ya me iba derechita al ascensor, por supuesto para irme a casa.- Lo siento. Anda vete y descansa. Perdona, pero es que hoy tenemos mucho trabajo y..
Se abrieron las puertas del ascensor y ahí estaba él. Maurizzio.
- Hola guapa! que te ha pasado?
- Me he caído...- y empezé a llorar como una niña pequeña y me abracé a él. Me rodeó con sus brazos de modelo, mientras me susurraba ¨no pasa nada, no pasa nada¨.
- A donde vas?
- A casaaa!! - seguía llorando no podía parar, estaba dolorida, estaba cabreada y estaba avergonzada. El kit completo.
- Tengo sesión de fotos, en dos horas estaré en tu casa, o tal vez tres, espérame, vale? iré a verte.
- Te acuerdas donde vivo?
- Si claro.
Entonces hizo algo, me besó. Y se despidió con un hasta luego y por fin sentí eso que se llama ¨mariposas¨me temblaron las rodillas y noté unas vibraciones en el estómago.
Llegué casa y me metí en la cama y lloré y lloré hasta quedarme dormida.
Desperté ya de noche y Maurizzio no había venido tal y como me dijo. Me hice un vol enorme de palomitas me puse mi película preferida para momentos tristes y deprimentes, y me estiré en el sofá.
Al cabo de poco llamaron a la puerta, abrí y era Marc.
- Aiiiixxx vaya hostia! como te encuentras?
- Mal.
Nos sentamos en el sofá y justo volvió a sonar otra vez el timbre, joder quien es? dije con una súper mala leche. Soy Maurizzio. Vale sube, le contesté.
- Maurizzio, Marc, Marc, Maurizzio.- Quieres tomar algo?
Y los tres volvimos al sofá, comiendo palomitas y bebiendo cervezas.
Marc se fue en cuanto acabó la peli con la excusa de que había quedado, y me quedé a solas con él.
jueves, 27 de noviembre de 2008
miércoles, 26 de noviembre de 2008
cena anti estrés
A las 16h me reunía con Alice y Carla, y no me apetecía nada. Así que descolgué el auricular, apreté la extrensión de Alice y llamé.
- Alice, tengo mucho trabajo y la reunión con Carla nos puede llevar una hora, y no dispongo de esa hora. Creo que será mejor que no la despidas, dale un toque, pero no la despidas. Ella sabe de que va todo esto, y con el trabajo que tenemos, si entra una chica nueva, habrá que explicarle y se perderá mucho tiempo.
- Está bien guapa. Le diré que le das una oportunidad. Eres un cielo, lo sabes?
- Bueno no sé yo... tendría comentarte el regalo de la Revista, tal vez no dirás tantas dulzuras sobre mi.
- Vale, mañana si quieres almorzamos juntas y me lo comentas, pero hoy no, estoy saturada reina.
- Ok, hasta luego.
Se me empezó a abrir la puerta de la imaginación, así que para la foto de la portada, se me empezaban a ocurrir ideas.
Joder no me acordaba que tenía reunión con el de márketing, paso, me dije a mi misma, hoy no estoy para nadie, solo necesito comer con Linda, hablar de unos temas de la facturación e irme a casa y ponerme guapa para la cena con Marc, mi Marc.
-Disculpa...-con la cabeza medio asomada en la puerta del chico de márketing, Juan, creo que se llamaba.
- Hola reina, siéntate. - Reina? gay seguro- sí.
- No me ha gustado mucho como has llevado la reunión de hoy, pero siendo la primera, no te la tendré en cuenta, tienes que se más dura. Segundo punto, cerramos la edición el viernes 12. Se ha adelantado. Tercer punto, me han traído miles de muestras de Clinique, de Dior perfume y de Jesús del Pozo, todo lo nuevo que ha salido, me igual, pero móntatelo como quieras, pero lo tenemos que poner. Más o menos te encargabas de la emmaquetación, ya sabes que el jueves lo tienes que dedicar exclusivamente a la Revista, no hay almuerzos, ni meriendas ni cenas, ni novios, ni nada, vamos a trrabajar codo a codo, tu eres mi ángel de la guarda, vale?
- Vale, vale, entendido. Oye me voy corriendo que tengo mucho trabajo. Adiós.
- Adiós reina.
Reina? era gay. Guapo, reina, viste bien, huele bien, es gay. Joder por uno interesante del que todo el mundo habla es gay! hay que joderse!
- Alice, tengo mucho trabajo y la reunión con Carla nos puede llevar una hora, y no dispongo de esa hora. Creo que será mejor que no la despidas, dale un toque, pero no la despidas. Ella sabe de que va todo esto, y con el trabajo que tenemos, si entra una chica nueva, habrá que explicarle y se perderá mucho tiempo.
- Está bien guapa. Le diré que le das una oportunidad. Eres un cielo, lo sabes?
- Bueno no sé yo... tendría comentarte el regalo de la Revista, tal vez no dirás tantas dulzuras sobre mi.
- Vale, mañana si quieres almorzamos juntas y me lo comentas, pero hoy no, estoy saturada reina.
- Ok, hasta luego.
Se me empezó a abrir la puerta de la imaginación, así que para la foto de la portada, se me empezaban a ocurrir ideas.
Joder no me acordaba que tenía reunión con el de márketing, paso, me dije a mi misma, hoy no estoy para nadie, solo necesito comer con Linda, hablar de unos temas de la facturación e irme a casa y ponerme guapa para la cena con Marc, mi Marc.
-Disculpa...-con la cabeza medio asomada en la puerta del chico de márketing, Juan, creo que se llamaba.
- Hola reina, siéntate. - Reina? gay seguro- sí.
- No me ha gustado mucho como has llevado la reunión de hoy, pero siendo la primera, no te la tendré en cuenta, tienes que se más dura. Segundo punto, cerramos la edición el viernes 12. Se ha adelantado. Tercer punto, me han traído miles de muestras de Clinique, de Dior perfume y de Jesús del Pozo, todo lo nuevo que ha salido, me igual, pero móntatelo como quieras, pero lo tenemos que poner. Más o menos te encargabas de la emmaquetación, ya sabes que el jueves lo tienes que dedicar exclusivamente a la Revista, no hay almuerzos, ni meriendas ni cenas, ni novios, ni nada, vamos a trrabajar codo a codo, tu eres mi ángel de la guarda, vale?
- Vale, vale, entendido. Oye me voy corriendo que tengo mucho trabajo. Adiós.
- Adiós reina.
Reina? era gay. Guapo, reina, viste bien, huele bien, es gay. Joder por uno interesante del que todo el mundo habla es gay! hay que joderse!
lunes, 24 de noviembre de 2008
Estrés
Tan solo hacía diez minutos que había llegado a la oficina y ya estaba agobiada. Carla no paraba de hablar, que sí el teléfono, que si el chico nuevo de márketing, que si apretaba f5 en el ordenador me salía la agenda diaria, y seguía dándome órdenes como si la secretaria fuera yo y ella la jefa.
- Muy bien, Carla. Puedes desaparecer un rato?
- A sus órdenes! - se ríe-
- Oye bonita son las ocho y diez de la mañana. Te agradecería que entrases en mi despacho solo cuando te lo queriera. Entiendes?
- Vale, solo quería ayudarte, pero veo que eres igual que todas ellas.
- Carla, fuera por favor. Gracias, si eres tan amable, ciérrame la puerta.
- Ciérratela tu.
- Pero esto que es! qué modales son esos jovencita!!!- añadió Alice desde el pasillo.- Y que sea la última vez que le hablas así, si no te vas a la calle. Tanto Sara como yo somos tus jefas, no la trates como si fueras la directora general. Eres una maleducada. A las 16h en mi despacho. Que vamos a hablar seriamente.
- Lo siento Alice, es que..- la interrumpió- Es que nada!
La mañana empezó como el culo. Y no paraba de sonar el teléfono.
- Carla cógeme nota, hasta nuevo aviso.
Y Carla sudaba de mi, así que pasaba de las llamadas entrantes que eran contínuas, y estaba a punto de gritar.
Tenía cientos de emails en la bandeja de entrada y muchos no tenía ni zorra de qué hacer con ellos. A las 11h tenía reunión de grupo con las redactoras, a las 13h reunión con el de márketing, que al parecer era nuevo y estaba como un queso, a las 14h almuerzo con Linda, pero desgraciadamente no era por placer.
Acaba de recibir un email de Alice, decía:
¨Sara, creo que voy a despedir a Carla. Si te ha hablado así, volverá a hacerlo. Si no tienes nada mejor que hacer, a las 16h en mi despacho, y hablamos las 3 sobre qué hacemos. Ah! si quieres buscar una secretaria de dirección tienes carta verde, independientemente de la decisión que tomemos sobre Carla. Te vendrá bien ayuda. No te vuelvas loca el primer día, te aconsejo que si tienes que hacer llamadas, delega. Y si tienes que enviar felicitaciones a los socios, delega, no lo hagas tu todo., Sé de que hablo. ¨.
Uuuuffff! jodeeer! cuanto puto trabajo. No se veía ni un puto trozo de cristal de la mesa. Toda cubierta con revistas, con artículos, con carpetas, no podía más. Quedaba poco de diez minutos para la reunión con las redactoras. Teníamos que buscar entre todas el mejor contenido para el mes de Diciembre.
Normalmente nosotros regalabamos cada dos meses un bolso estilo shopping, bolsos para el fin de semana, bolsos para ir al gimnasio, pero este número 100 quería que fuera especial. Tenía varias ideas, pero no acababa de estar convencida, y como casi no tenía amigas, solo tenía a Marc, no me daba muchas ideas, la verdad.
Así que tuve que llamar a Leslie, mi ex antigua compañera de piso, pero con la que guardaba muy buena amistad.
- Leslie, qué tal?
- Qué ¨sorprise¨ como estás? estoy a punto de embarcar, me voy a Londres a pasar unos días. Te puedo ayudar en algo?
- Verás me han ascendido... ahhm cuando regresas?
- Felicidades guapa! mm dentro de dos semanas. Podríamos quedar para comer, te va bien?
- Siii estaría genial.
- Ok pues te dejo, te llamo a mi regreso. Un beso.
- Cuidate, ciao.
Uffff, no paraba de resoplar. Joder! No tuve más remedio, envié un email a Marc:
¨Ciao Ragazzo, tengo un perqueñísimo problema, no sé el regalo, ayúdame por fa, preguntale a una de tus amigas lectoras que le haría ilusión que le regalaran en una revista. Te estaré eternamente agradecida. Por cierto, como va tu día? porque el mío es una auténtica mierda. Sé que me hemos quedado hoy, por cierto no sé que ponerme. Besos¨.
Contesta:
¨Ciao bella, len he preguntado a dos del despacho, para que te hagas una idea, a dos chicas muy diferentes, y curiosamente las dos han coincidido. Una es la nueva recepcionista, te tengo que contar sí, otra es Laura mi compañera de batalla. Las dos han dicho: Un vibrador. Y no es coña! y no me seas puritana ahora, te paso a buscar a las 22h. Me voy pitando que tengo una Vista¨.
Un vibrador? de color.. qué color? Rosa?? No sé...no me parece muy apropiado. Qué creéis? Es que me parece muy vulgar regalar con el mes de Diciembre, con el número 100, un vibrador... No, no, seguiré pensando. A ver que os parece, yo había pensado en:
a) Dos forfaits gratis para la estación La Masella o La Molina y o incluso para Sierra Nevada o Baqueira Beret.
b) Dos entradas para el día del espectador para cualquier peli en algun cine en cualquier sitio de España.
Y de ahí no me sacáis, estoy bloqueada. Con la cantidad de cosas que se me ocurrían antes y ahora que está bajo mi cargo, es imposible ser imaginativa.
-Se puede?- era una chica con el pelo súper corto a lo Teniente O´Neal.
- Sí adelante.
- Uy, soy la primera. Me llamo Vicky. Eres Sara?
- Hola Vicky , encantada. Eres nueva?
- Sí empiezo hoy.
- Bienvenida.
El despacho se empezó a llenar de chicas y un chico guapísimo. Había mucho jaleo, así que pensé que podría imitar la táctica de Alice para que nos calláramos y guardaramos asiento. Dar dos palmaditas con ¨a veeer por favor¨ y así lo hice. Soy una copiona, pero no sé como afrontar mi primer día como jefa, no sé, estoy incapacitada. Siempre me han mandado a mi. Antes de que vinieran las trescientas colaboradoras, puse un cojincito en el suelo, gilipollas, no pensé en la sala de juntas. Es que...
- Si os podéis ir sentando, por favor?
- En el suelo?
- Si en el suelo. Cada una, uno, tiene un cojín.
- Yo no puedo, me duele la espalda. Alice nos llevaba a la sala de juntas.
- Está bien, vamos a la sale de juntas. ( joder, no había caído)
Me llevé a toda la trupe a la sala de juntas, rezando que no estuviera ocupada, y gracias a Dios no lo estaba, tuve que llamar a Carla y no quería hacerlo, para que trajera más sillas, lo hizo a regañadientes, pero lo hizo.
- Bueno ya estamos todos sentados. Muchos me conocéis porque hemos coincidido trabajando juntas, y otros no, os presento a Vicky hoy es su primer día
- Hola Vicky!
-Dijeron todos al unísono. - Veréis como bien sabéis el próximo número es muy importante, muy, pero que muy importante, para los que no lo sepáis, se trata del número 100. Necesito ideas frescas. En orden por favor, si os podéis ir presentando me haríais un gran favor, así me voy anotando vuestros nombres.
- Hola soy Leonor, aunque todos me llaman Leo. Mi sección es cosmética, cremas y perfumes. He estado pensando en hablar de las 10 mejores cremas que existen en el mercado, adecuadas a cada tipo de piel y edad y precio.
- Esto no lo hicimos hace poco?
- Sí, pero solo en colonias y perfumes.
- Vale. Mmm déjame que me lo anote. A ver, lo que sería diferente, a ver que te parece, porque es tu sección, es regalar si hablas de por ejemplo, mmm Clinique, regalar los tres pasos de Clinique, y si hablas de algun pintalabios regalar un pinta labios...
- Es genial! por mi vale.
- Pero no puedes repetir ni una colonia/ perfume de las que pusiste anteriormente. Ni una.
- Vale. Para cuando lo quieres?
- Dentro de 15 días cerramos la edición. No os quiero presionar- añadí- pero este es el número 100, casi el más importante que el 1 o el 50, Hay que esforzarse al máximo, y es vuestro trabajo, pero habrá extras para las que deis el cien por cien de vuestra energía a la Revista.
- Extras de dinero?- dijo mi ex compañera de mesa Liliana.
- Sí, extras de dinero. No os quiero sobornar, pero no voy a a permitir que no os esforcéis. A ver, continuamos, Liliana, qué tienes?
- Salud y belleza por si no te acuerdas- ríe- ahora que te has pasado al otro lado...Bueno, he pensado en entrevistar a varios centros de estética y o balnearios y depende como vaya la cosa podremos poner bonos descuentos en balnearios de toda España. Catalina es una muy buena amiga que es la directora de márketing en Caldes.
- Perfecto.
- Hola yo soy Jani´. Música. Y he podido contactar con varios artistas que ahora sacan disco nuevo. Y luego recomendar varios cd´s.
- Genial. Siguiente.
- Hola soy Juan de márketing pero me han dicho que tengo que estar presente. Estoy de acuerdo con los regalos y demás, luego hablamos en privado.
- Hola, soy Inma y llevo todo lo que es cultura, pero no musical, libros, obras de teatro... y estoy en ello. Se estrenan varios musicales, y he hablado con un teatro y me han facilitado el 20 % de descuento de entrada. Solo eso sí en Madrid y Barcelona.
- Genial. AH! A Alice le gustaba de otra manera, yo os lo voy a poner más fácil, todo por email. Vale?
-Ohhh geniaaal- dicen todos al unísono!
- Soy Marc escribo siempre articulos sobre hombres como ropa, complementos y lo tengo atado ya, te lo paso por email esta tarde.
- Marc, pero que tienes preparado?
- Camisas, pantalones, relojes, corbatas, vamos lo de siempre.
- Ya, pero no quiero lo de siempre, no me sirve lo siempre, quiero algo especial.
- Pues no te sigo.
- Pues tendrías que hacerlo.
- Paso si no te gusto te buscas a otro.
- No hay otro que lástima, te tengo a ti y por lo veo eres un poco maleducado.
- Yo?
- Mira no quiero seguir discutiendo contigo, si no te gusta, coges, te levantas y te vas al despacho de Alice para que te de el finiquito. Y punto. Pero deja de hablarme como lo estás haciendo. Porque primero de todo, y os lo digo a todos, quiero respeto. Y a partir de ahora no me veáis en horario laboral como la que se iba de cañas con vosotras y vuestra colega, dentro de la Revista soy vuestra jefa. Entendido?
- Vale, vale Sara, si tienes razón- dice Liliana- pero ha sido el tío este, que no sé que se le pasa por la cabeza, sinceramente.
- Bueno, Marc, si no tienes nada mejor que mostrarnos y no piensas ni intentarlo, dímelo hoy mismo, porque te hago la carta de despido y punto. Y tu sección ya la haría yo, para mi no es nada malo rehacer lo que tenías con nuevas ideas, te recuerdo que yo tambuién obedecía órdenes de Alice y he tenido que hacer y deshacer muchas entrevistas incluso quedarme toda una noche aquí metida rehaciendo alguna entrevista y colándola en la emmaquetación.
Al acabar la reunión me fui al despacho con cara de pocos amigos. No sabía dar órdenes, siempre me las habían dado a mi, y ahora que era necesario me sentía como la mala de la película. No tengo carácter para estas cosas. Y no sabéis lo que me fastidia. Sin duda tenía que hacer algun curso o dejarme llevar sobre la marcha y ser, muy importante, yo misma.
Lo tenía casi todo a punto, pero el puñetero regalo de portada me llevaba un poco de culo. Porque lo necesitaba saber ya, para hablar con los proveedores, así que qué mejor que ser yo misma, y reunir a mis chicas otra vez.
Cogí el ascensor y me planté en redacción.
- Hola chicas, Marc... a ver, necesito vuestra ayuda y o imaginación
- En que te puedo ayudar? - dijo Marc-
- Veréis, cada mes con la Revista va un ragalo. Hace dos meses una bolsa para el gimnasio, hace un mes una toalla para el gimnasio. Bien, esta vez quiero algo original que nunca hayamos puesto y sobretodo que ninguna revista lo haya añadido tampoco.
Continué:
- Tenía pensado un vibrador rosa, pero no sé si puede resultar vulgar. También había pensado, dos forfaits en cualquier estación española o incluso un sorteo para un viaje, pero no lo sé, y necesito vuestra colaboración.
- Mmm Sara, mira disculpa por la reacción de antes, y bien vamos al tema. Me gusta la idea del vibrador. Es genial. Vibrador! vibrador! o no chicas? Votos a favor del vibrador?
- Todas? Queréis que me despidan?
- Sara, te puedo asegurar que ninguna revista ha regalado un vibrador, y sería genial, habla con Durex ya mismo.
- Marc, eres un cielo. Me acabas de dar una súper súper idea. Veréis, puedo hablar con Dúrex o informarnos sobre las visitas esas del Tuper- Sex, hacerlo en la Revista, y en la foto de la contra portada hablar cada uno de nosotros sobre que nos ha parecido esta reunión por llamarlo así,- es genial- dice Vicky- y regalar finalmente el vibrador que más éxito haya tenido entre nosotros....!!!- Chapó, dice Marc mientras se acerca y me da un beso en la mejilla.- Genial. Qué día os va bien para el Tuper - SEX?
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Primera cita con Maurizio
Y no me había dejado plantada. Dior! como estaba Maurizio de bueno. Coche negro cupé, diría que era un Mercedes, pero no me había puesto las gafas rosas y casi no lo veía.
- Estoy aquí!
Gritó por la ventana del copiloto.
Creo que te quiero, pensé.
Nos fuimos a cenar a un italiano. Era un restaurante bastante cuco y por lo que más adelante me comentó, propiedad de su hermana María.
Las piernas me empezaban a temblar y no acaba de coger la postura. Encima no sé podía fumar.
- Te veo algo nerviosa. Estás guapísima si eso te tranquiliza.
- Gracias ( me sonrojé), Es precioso este restaurante. Me encanta! No había estado nunca.
- Sí, está bien, pero ya verás que bien se come.
Le suena el móvil con una música muy estridente, diría que eran los Franz Ferdinand.
¨sí, lo sé, mañana, a las diez, vale, no pero, Lui me comentó que seria Gabanna, vale, chi vediamo domani¨.
- Lo siento, una llamada de trabajo. A qué te dedicas?
- Pues primero de todo te diré que me han ascendido, y soy redactora jefa de la Revista.
- Trabajas en La Revista? Conozco a Alice Freeman, ella me hizo unas fotos para el año pasado...
Unas fotos?
- Ahm sí? mmm unas fotos? ( no lo podía creer, modelo?) Eres modelo?
- Sí normalmente estoy siempre con Gabanna, aunque Alice me hizo unas fotos para Dior. Llevo en esto desde que era pequeño, me gusta mucho, y ahora estoy en la ciudad por la Pasarela de Moda de Barcelona. Te quería decir que tengo unas invitaciones, y si querrías acompañarme el lunes por la tarde.
Me había quedado muda. No podía articular palabra. Modelo? me repetía una y otra vez en mi cabeza. No os lo creeréis pero la primera vez que lo vi en el cine me recordó a un modelo que vino a la Revista y Alice me dijo que qué me parecían sus fotos, entonces yo , me acuerdo como si fuera ahora, ¨me encanta, es mi tipo¨. ¨Lo sabía¨.
- Sara! estás bien?
Reí.
- Sí, me he quedado un poco parada, porque no quiero ser pretenciosa, pero el día del cine me recordaste a alguien, y hasta ahora no me he acordado. Le di a Alice mi punto de vista sobre tus fotos.
- O sea, que me cogieron gracias a ti?
- No, no, no quiero decir eso, Alice me dijo ¨qué te parece¨, entonces le contesté.
- Y que te parecieron?
- Muy bueno. Muy buenas, - rectifiqué en seguida-
Risas
- Así que puedo contar contigo para otros fotos?
- Nunca se sabe, quizá para algun calendario de ... o... otra portada.
- Un calendario de qué?
Iba a decirle lo que pensaba, ¨un calendario de tíos macizos¨pero no, me negaba, era mi primera cita y creo que la última, porque se estaba convirtiendo en una cita de trabajo.
- Podemos hablar de.. pasas mucho tiempo en Barcelona?
- Sí. Tengo una casa a las afueras, y aunque siempre esté volando por toda Europa, cuando tengo cosas en España intento venir. Me encanta Barcelona. Eres muy afortunada.
- Afortunada de vivir en Barcelona? bueno, tal vez. De qué parte eres de Italia?
- De Roma. Soy Romano! te gustan los romanos?
- Sí, me gustan los romanos, los sicilianos, es que adoro Italia.
- Tendríamos que hablar en italiano.
- Sí de vez en cuando. - río- estaría bien, y así practico contigo, porque últimamente lo tenía muy olvidado.
- Pues cuando quieras ¨parliamo en italiano¨.
- Bene! me piace! eh Maurizio quante ani?
- La pronunciación muy bien, - se ríe- 28. Y tu?
- Treinta.
- Buena edad.
Reímos.
Compartimos un tiramisú delicioso, y como a veces soy bastante desastre, sobretodo cuando estoy nerviosa, en vez de limpiarme los labios con la servilleta, intenté disimuladamente pero sin éxito hacerlo con la puntita de la lengua. Entonces Maurizio ( creo que te quiero) se acercó hacia mi y me limpió los labios con su servilleta.
Creía que en algun momento mi corazón pararía de latir. Tenía miedo que me entraran espasmos de tan nerviosa que estaba y sobretodo quedar mal ante él. Pero sobretodo me entró un pánico interior y miles de preguntas empezaron a atacarme por dentro. ¨Le gustaré?¨, ¨ Solo quiere que seamos amigos¨, ¨Será mi futuro marido? ¨.
- Sara, quieres café?
- Ejem, no gracias.
- Il conto per favore. Grazie.
Ves saliendo, un segundo, en seguida salgo, me dijo. Así que me puse el fular, y me encendí un cigarro.
Las calles estaban ya adornadas con las luces de Navidad, y quedaba un mes aun. El suelo mojado, había refrescado un poco más, y me entró un escalofrío que me recorrió todo el cuerpo. Había sido un cita fabulosa, y tan solo esperaba que me acercara a casa y tal vez vernos otro día.
- Ya está. Vamos?
- Sí.
- Había pensado que como aun es temprano, podríamos ir a un bar y tomar una copa. Qué te parece?
Miro la hora, exactamente las doce y media, y no me acordaba que mañana tenía que estar en el despacho a las ocho de la mañana. Así que pensé que tal vez habrían más citas si también me retiraba a tiempo, porque creedme, estaba a punto de decirle ¨sí quiero a todo ¨.
- Maurizio, esta noche me lo he pasado muy bien, y espero que podamos quedar otra vez, pero es que tengo que levantarme muy temprano mañana, si no te importa me retiro a casa.
- Te llevo, no pasa nada, Yo también tengo unas fotos en la otra punta de la ciudad y tengo que madrugar, tal vez no tanto como tu, pero me tengo que levantar pronto porque a parte tengo unos recados pendientes. Ha sido un placer conocerte y atmbién me lo he pasado muy bien.
Me llevó en su coche y me dejó justo en frente del portal de casa. Me estaba sacando el cinturón de seguridad cuando se acercó y me susurró al oído ¨quiero volverte a ver¨, entonces yo buscando las llaves dentro del bolso, muy nerviosa, y con una sonrisa interior de oreja a oreja. Me cogió de la mano, me tocó el pelo, ladeó la cabeza y me besó.
Un beso corto pero intenso, y tan solo pude articular tres palabras.
- Se hace tarde.
Princesa
- Estoy aquí!
Gritó por la ventana del copiloto.
Creo que te quiero, pensé.
Nos fuimos a cenar a un italiano. Era un restaurante bastante cuco y por lo que más adelante me comentó, propiedad de su hermana María.
Las piernas me empezaban a temblar y no acaba de coger la postura. Encima no sé podía fumar.
- Te veo algo nerviosa. Estás guapísima si eso te tranquiliza.
- Gracias ( me sonrojé), Es precioso este restaurante. Me encanta! No había estado nunca.
- Sí, está bien, pero ya verás que bien se come.
Le suena el móvil con una música muy estridente, diría que eran los Franz Ferdinand.
¨sí, lo sé, mañana, a las diez, vale, no pero, Lui me comentó que seria Gabanna, vale, chi vediamo domani¨.
- Lo siento, una llamada de trabajo. A qué te dedicas?
- Pues primero de todo te diré que me han ascendido, y soy redactora jefa de la Revista.
- Trabajas en La Revista? Conozco a Alice Freeman, ella me hizo unas fotos para el año pasado...
Unas fotos?
- Ahm sí? mmm unas fotos? ( no lo podía creer, modelo?) Eres modelo?
- Sí normalmente estoy siempre con Gabanna, aunque Alice me hizo unas fotos para Dior. Llevo en esto desde que era pequeño, me gusta mucho, y ahora estoy en la ciudad por la Pasarela de Moda de Barcelona. Te quería decir que tengo unas invitaciones, y si querrías acompañarme el lunes por la tarde.
Me había quedado muda. No podía articular palabra. Modelo? me repetía una y otra vez en mi cabeza. No os lo creeréis pero la primera vez que lo vi en el cine me recordó a un modelo que vino a la Revista y Alice me dijo que qué me parecían sus fotos, entonces yo , me acuerdo como si fuera ahora, ¨me encanta, es mi tipo¨. ¨Lo sabía¨.
- Sara! estás bien?
Reí.
- Sí, me he quedado un poco parada, porque no quiero ser pretenciosa, pero el día del cine me recordaste a alguien, y hasta ahora no me he acordado. Le di a Alice mi punto de vista sobre tus fotos.
- O sea, que me cogieron gracias a ti?
- No, no, no quiero decir eso, Alice me dijo ¨qué te parece¨, entonces le contesté.
- Y que te parecieron?
- Muy bueno. Muy buenas, - rectifiqué en seguida-
Risas
- Así que puedo contar contigo para otros fotos?
- Nunca se sabe, quizá para algun calendario de ... o... otra portada.
- Un calendario de qué?
Iba a decirle lo que pensaba, ¨un calendario de tíos macizos¨pero no, me negaba, era mi primera cita y creo que la última, porque se estaba convirtiendo en una cita de trabajo.
- Podemos hablar de.. pasas mucho tiempo en Barcelona?
- Sí. Tengo una casa a las afueras, y aunque siempre esté volando por toda Europa, cuando tengo cosas en España intento venir. Me encanta Barcelona. Eres muy afortunada.
- Afortunada de vivir en Barcelona? bueno, tal vez. De qué parte eres de Italia?
- De Roma. Soy Romano! te gustan los romanos?
- Sí, me gustan los romanos, los sicilianos, es que adoro Italia.
- Tendríamos que hablar en italiano.
- Sí de vez en cuando. - río- estaría bien, y así practico contigo, porque últimamente lo tenía muy olvidado.
- Pues cuando quieras ¨parliamo en italiano¨.
- Bene! me piace! eh Maurizio quante ani?
- La pronunciación muy bien, - se ríe- 28. Y tu?
- Treinta.
- Buena edad.
Reímos.
Compartimos un tiramisú delicioso, y como a veces soy bastante desastre, sobretodo cuando estoy nerviosa, en vez de limpiarme los labios con la servilleta, intenté disimuladamente pero sin éxito hacerlo con la puntita de la lengua. Entonces Maurizio ( creo que te quiero) se acercó hacia mi y me limpió los labios con su servilleta.
Creía que en algun momento mi corazón pararía de latir. Tenía miedo que me entraran espasmos de tan nerviosa que estaba y sobretodo quedar mal ante él. Pero sobretodo me entró un pánico interior y miles de preguntas empezaron a atacarme por dentro. ¨Le gustaré?¨, ¨ Solo quiere que seamos amigos¨, ¨Será mi futuro marido? ¨.
- Sara, quieres café?
- Ejem, no gracias.
- Il conto per favore. Grazie.
Ves saliendo, un segundo, en seguida salgo, me dijo. Así que me puse el fular, y me encendí un cigarro.
Las calles estaban ya adornadas con las luces de Navidad, y quedaba un mes aun. El suelo mojado, había refrescado un poco más, y me entró un escalofrío que me recorrió todo el cuerpo. Había sido un cita fabulosa, y tan solo esperaba que me acercara a casa y tal vez vernos otro día.
- Ya está. Vamos?
- Sí.
- Había pensado que como aun es temprano, podríamos ir a un bar y tomar una copa. Qué te parece?
Miro la hora, exactamente las doce y media, y no me acordaba que mañana tenía que estar en el despacho a las ocho de la mañana. Así que pensé que tal vez habrían más citas si también me retiraba a tiempo, porque creedme, estaba a punto de decirle ¨sí quiero a todo ¨.
- Maurizio, esta noche me lo he pasado muy bien, y espero que podamos quedar otra vez, pero es que tengo que levantarme muy temprano mañana, si no te importa me retiro a casa.
- Te llevo, no pasa nada, Yo también tengo unas fotos en la otra punta de la ciudad y tengo que madrugar, tal vez no tanto como tu, pero me tengo que levantar pronto porque a parte tengo unos recados pendientes. Ha sido un placer conocerte y atmbién me lo he pasado muy bien.
Me llevó en su coche y me dejó justo en frente del portal de casa. Me estaba sacando el cinturón de seguridad cuando se acercó y me susurró al oído ¨quiero volverte a ver¨, entonces yo buscando las llaves dentro del bolso, muy nerviosa, y con una sonrisa interior de oreja a oreja. Me cogió de la mano, me tocó el pelo, ladeó la cabeza y me besó.
Un beso corto pero intenso, y tan solo pude articular tres palabras.
- Se hace tarde.
Princesa
martes, 18 de noviembre de 2008
16h en punto
Estaba súper, súper nerviosa, solo me quedaban cinco minutos para ir a hablar con Alice.
Y es que ella tenía una gran manía, no presentarse en su puerta a no ser que fuese en punto o pasados unos minutos. Si por mi fuera estaría por ahí cerca poludando, en su lugar estoy en el baño de mi mini despacho haciendo los últimos retoques a mi voz, mis labios, mi rímel, mi blusa, que comiendo tuve la mala suerte que me salpicó un poco de vino en mi camisa blanca y limpia de esta mañana.
Bien son las cuatro en punto, me digo a mi misma. Respiro hondo y me dirijo por todo el pasillo de madera oscuro con paredes blancas impolutas con paso firme, marcando el paso y haciendo sonar los tacones contra el parqué.
- Qué bien, ya estás aquí, pasa cielo, cierra la puerta y siéntate.
Carla!!! - le pega un grito que casi me deja sorda, a su nueva recepcionista.
- Sí?
- Un café solo largo sin azúcar y... cariño, qué quieres?
- Ay, no gracias, nada.
- Venga no tengo todo el día... - Le ordena con voz muy desagradable a Carla.
Me siento, intento estar recta, siempre tiendo a corbarme, intento parecer una señorita, cruzo las piernas, las descruzo, me empieza a temblar todo el cuerpo y Alice me dice:
- Cariño, relax. No tienes que estar nerviosa. Vamos a hablar de tu futuro. A ver, llevas con nosotros ya casi cuatro años. Tres meses de becaria, un año y medio de secretaria de Michael Joseph ( vicepresidente de la Revista), y el resto ( se le dan fatal las matemáticas) en redacción. Estoy muy contenta contigo, y me gusta como trabajas, que tengas el despacho limpio y las ideas tan brillantes que se te ocurren, sabes lo que quiero y eres una buena chica y creo que te mereces una grandísima oportunidad. Mira, Elisa no me rinde mucho últimamente con sus idas y venidas al colegio de los niños, tú en cambio estás soltera y no tienes muchas preocupaciones, no te doy este puesto por tu condición de soltera, que espero que encuentres a alguien, por cierto me ha comentado Linda que hoy tienes una cita, ( ein??) así que no te voy a robar mucho tiempo. Elisa como bien sabes, - ya era hora! - le espeta a Carla cuando llega con su café largo americano. Le da un pequeño sorbo, y continúa - pues bien, que te parece ser mi redactora jefe? me explico, trabajarás para mi, en el despacho grande y bello de aquí al lado, te encargarás de todo lo que tenga que ver con la revista, entrevistas, moda y complementos, salud y belleza, todos los artículos pasarán por tus manos, tú darás el visto bueno en todo, tendrás a Carla a tu disposición para que te haga los recados, y sobretodo tendrás un 80 % de aumento en tu sueldo, te quiero dar el cien por cien pero hasta que no vea como funcionas con tanta responsabilidad, a pesar que me fío de ti, y confío en ti, no quiero anticiparme. Qué te parece?
- Vaya Alice!! Es sin duda la mejor oferta de trabajo que he tenido en años. Tu que crees? Claro, si, sí, sí y síiiii!!!
Estallo de alegría y no puedo contenerme las ganas de llorar. Han confiado en mi, le gusto me adora.. aaaaiiixxx.
- Está bien, mañana a primera hora tus cosas ya estarán en tu nuevo despacho, tu número de extensión es el 021 y Carla te pondrá al corriente de tu nueva agenda.Primero de todo, hoy vete a casa, ponte guapa y estupenda y sal a conquistar a ese muchachito. Enhorabuena.
- Alice, muchas gracias. Estoy ansiosa por trabajar codo a codo contigo.
- Ah! Sara!!
- Sí?
- Nada, me alegro que estés contenta. Anda veeetee!!
- Si, - me río- hasta mañana.
No me lo creía, por fin tenía una oportunidad para demostrar mi valía.
- Sara!
Me grita Carla desde su mesa. - Enhorabuena. Si tienes un momentito, te he escrito todo en word, y si puedes lo lees y si no pues mañana te voy contando sobre la marcha. Ah antes que se me olvide,- que vaya bien!- y me giña un ojo... Le devuelvo el guiño y me voy a mi antiguo mini despacho para ir recogiendo un par de cosillas y ponerlas ya en cajas que tan amablemente alguien ya las ha puesto encima de mi mesa.
- He sido yo, espero que no te moleste, esta tarde antes de salir te haré la mudanza.
- Ah Carla,,,... la haces tu? no mujer, no te preocupes, ya me voy llevando unas cuantas cajas.
- No Sara, déjalo, me ha dicho Alice que lo haga yo.
- Bueno Carla, no vamos a discutir por eso, no? Déjame, que me hace ilusión!
- Está bien! aunque si te quedan cositas no te preocupes que mañana lo tendrás todo en tu despacho, entendido?
- Gracias, guapi!
Dior mío! tenía un despacho enorme, casi casi tan grande como el del director de la Revista. Una mesa enorme de cristal, un portátil y otro ordenador de color azul cielo, un lapicero y un jarrón de cristal con un tulipán rosa reposaban sobre la enorme mesa. Al lado de la puerta un sofá de tres plazas de color marrón chocolate y unos cojines a cada lado de color crudo, una mini mesita de conjunto como la del despacho y unas vistas de infarto! Al lado de la ventana un jarrón enorme de cristal con unas cañas de bambú gigantes y una estantería blanca con miles y miles de revistas de todas nuestras portadas.
Estaba totalmente alucinada, aunque el hecho que Elisa no gustara con sus idas y venidas, y que yo estuviera soltera me tenía algo mosca, y un súper aumento de sueldo. Increíble.
- Sara, no sé si es de tu gusto el despacho. - me susurra Linda desde la puerta.
- Linda, estoy alucinando! es precioso, pero estoy súper contenta con mi nuevo trabajo. Qué has tenido algo que ver en la decoración?
- Alice me comentó que quería ascenderte, y por supuesto le dije que haría bien en hacerlo, entonces me dijo si sabía más o menos tus gustos en decoración y recuerdo aquella escapada en Habitat y en Ikea, entonces me diste ideas y espero que te guste.
- Te voy a matar! porque además... le has contado a alguien más que tengo una cita esta noche?? eeeh???
- Se ríe, entra en la estancia, y cierra la puerta, - Sí, lo siento estaba almorzando el otro día con Alice y Carla y hablando del personal saliste tu, entonces recordé lo del italiano, espero que no te moleste, solo lo saben ellas y Michael.
- Michael? El Sr. Joseph? Eres una guaaarrra!!
Las dos estallamos en gritos de risa escandalosa y como niñas pequeñas nos tapamos la boca e intentamos que no se nos oiga en todo el edificio.
- Shhhh... como venga Alice nos capa a las dos.
Seguimos riendo y mierda, llaman a la puerta.
- Toc, toc, se puede?
-Adelante, - digo yo disimulando que me estoy partiendo de risa.
- Está todo bien por aquí?
- Carla! que susto por Dior!
- Perdona, es que he oído risas...ah hola Linda, no te había visto. Ven un segundo.
- Dime.
- Mañana a primera hora te instalan el teléfono, mi número de extensión es el botoncito rojo, justo al lado del verde que es el de Alice, y al lado del rosa que es el de Michael. Ahhh Tu fumas no?
- Mmmm sí, porqué?
- La ventana es un m ini balcón, podrás fumar en el balcón Alice lo hace también, tal vez coincidas con ella y todo.
- Mmmm gracias Carla,´- interrumpe Linda- creo que esto se lo puedes comentar mañana por la mañana no crees? gracias. - Adiós-
- Linda, no trates así a mi-nue-va-se-cre-ta-ria, - voy canturrendo mientras no puedo dejar de sonreir.
-Joder es una plasta, además la tendrás que poner firme porque te coge confianza y luego vas a ver como al final de ordenar tu, lo acabará haciendo ella. No dejes que te programe la agenda, antes te lo hago yo! ojo, eh? es un poco puñetera, pero es la nieta de no sé qué socio, y ya sabes.
Oye, son las 19h ya, tu no habías quedado?
- Joder, joder , joder, me voyy.
Nos damos dos besos, me acompaña al ascensor y me susurra: - a por él!
Ya eran las nueve y media, tenía media hora para acabar de arreglarme. Me había depilado, incluso me había dado tiempo de pintarme las uñas de los pies, e incluso ya tenía el pelo arreglado. El vestido de Dior era demasiado para mi primera cita, así que fui informal pero arreglada. Los vaqueros azules de la nueva colección de Armani, top negro de Custo, unas sandalias rojas de Camper con taconazo de casi diez centímetros que me estilizaban la figura, y El Bolso. El nuevo y súper buscado por las celebrities de Ives Saint Laurent. Un fular negro, pendientes de perla, los que siempre utilizaba para cuando tenía una primera cita, y me rocié de Escada mi colonia preferida.
Faltaban diez minutos para que dieran las diez en punto. Me senté en el sofá, me encendí un cigarro y cogí la revista Cosmopolitan que Roxana, mi vecina de rellano, siempre me dejaba en mi buzón para según ella, que me cogiera ideas. Y oye, he de reconocer, que me las ha dado.
Diez y cinco, otro cigarro, mierda, pensaba. Me ha dejado plantada el puto italiano. Es que cuando me enfado digo muchas palabrotas. Joder, soy una gilipollas por... y de repente el móvil.
Joder quien coño será ahora!! me digo furiosa.
- Sara, siento el retraso, he tenido trabajo hasta ahora, ya puedes bajar, estoy en la esquina. Tutto benne?
- Maurizio, tutto benne, io pensare que tu...
- Anda baja!
Y no me había dejado plantada. Dior! como estaba Maurizio de bueno. Coche negro cupé, diría que era un Mercedes, pero no me había puesto las gafas rosas y ....
Princesa
Y es que ella tenía una gran manía, no presentarse en su puerta a no ser que fuese en punto o pasados unos minutos. Si por mi fuera estaría por ahí cerca poludando, en su lugar estoy en el baño de mi mini despacho haciendo los últimos retoques a mi voz, mis labios, mi rímel, mi blusa, que comiendo tuve la mala suerte que me salpicó un poco de vino en mi camisa blanca y limpia de esta mañana.
Bien son las cuatro en punto, me digo a mi misma. Respiro hondo y me dirijo por todo el pasillo de madera oscuro con paredes blancas impolutas con paso firme, marcando el paso y haciendo sonar los tacones contra el parqué.
- Qué bien, ya estás aquí, pasa cielo, cierra la puerta y siéntate.
Carla!!! - le pega un grito que casi me deja sorda, a su nueva recepcionista.
- Sí?
- Un café solo largo sin azúcar y... cariño, qué quieres?
- Ay, no gracias, nada.
- Venga no tengo todo el día... - Le ordena con voz muy desagradable a Carla.
Me siento, intento estar recta, siempre tiendo a corbarme, intento parecer una señorita, cruzo las piernas, las descruzo, me empieza a temblar todo el cuerpo y Alice me dice:
- Cariño, relax. No tienes que estar nerviosa. Vamos a hablar de tu futuro. A ver, llevas con nosotros ya casi cuatro años. Tres meses de becaria, un año y medio de secretaria de Michael Joseph ( vicepresidente de la Revista), y el resto ( se le dan fatal las matemáticas) en redacción. Estoy muy contenta contigo, y me gusta como trabajas, que tengas el despacho limpio y las ideas tan brillantes que se te ocurren, sabes lo que quiero y eres una buena chica y creo que te mereces una grandísima oportunidad. Mira, Elisa no me rinde mucho últimamente con sus idas y venidas al colegio de los niños, tú en cambio estás soltera y no tienes muchas preocupaciones, no te doy este puesto por tu condición de soltera, que espero que encuentres a alguien, por cierto me ha comentado Linda que hoy tienes una cita, ( ein??) así que no te voy a robar mucho tiempo. Elisa como bien sabes, - ya era hora! - le espeta a Carla cuando llega con su café largo americano. Le da un pequeño sorbo, y continúa - pues bien, que te parece ser mi redactora jefe? me explico, trabajarás para mi, en el despacho grande y bello de aquí al lado, te encargarás de todo lo que tenga que ver con la revista, entrevistas, moda y complementos, salud y belleza, todos los artículos pasarán por tus manos, tú darás el visto bueno en todo, tendrás a Carla a tu disposición para que te haga los recados, y sobretodo tendrás un 80 % de aumento en tu sueldo, te quiero dar el cien por cien pero hasta que no vea como funcionas con tanta responsabilidad, a pesar que me fío de ti, y confío en ti, no quiero anticiparme. Qué te parece?
- Vaya Alice!! Es sin duda la mejor oferta de trabajo que he tenido en años. Tu que crees? Claro, si, sí, sí y síiiii!!!
Estallo de alegría y no puedo contenerme las ganas de llorar. Han confiado en mi, le gusto me adora.. aaaaiiixxx.
- Está bien, mañana a primera hora tus cosas ya estarán en tu nuevo despacho, tu número de extensión es el 021 y Carla te pondrá al corriente de tu nueva agenda.Primero de todo, hoy vete a casa, ponte guapa y estupenda y sal a conquistar a ese muchachito. Enhorabuena.
- Alice, muchas gracias. Estoy ansiosa por trabajar codo a codo contigo.
- Ah! Sara!!
- Sí?
- Nada, me alegro que estés contenta. Anda veeetee!!
- Si, - me río- hasta mañana.
No me lo creía, por fin tenía una oportunidad para demostrar mi valía.
- Sara!
Me grita Carla desde su mesa. - Enhorabuena. Si tienes un momentito, te he escrito todo en word, y si puedes lo lees y si no pues mañana te voy contando sobre la marcha. Ah antes que se me olvide,- que vaya bien!- y me giña un ojo... Le devuelvo el guiño y me voy a mi antiguo mini despacho para ir recogiendo un par de cosillas y ponerlas ya en cajas que tan amablemente alguien ya las ha puesto encima de mi mesa.
- He sido yo, espero que no te moleste, esta tarde antes de salir te haré la mudanza.
- Ah Carla,,,... la haces tu? no mujer, no te preocupes, ya me voy llevando unas cuantas cajas.
- No Sara, déjalo, me ha dicho Alice que lo haga yo.
- Bueno Carla, no vamos a discutir por eso, no? Déjame, que me hace ilusión!
- Está bien! aunque si te quedan cositas no te preocupes que mañana lo tendrás todo en tu despacho, entendido?
- Gracias, guapi!
Dior mío! tenía un despacho enorme, casi casi tan grande como el del director de la Revista. Una mesa enorme de cristal, un portátil y otro ordenador de color azul cielo, un lapicero y un jarrón de cristal con un tulipán rosa reposaban sobre la enorme mesa. Al lado de la puerta un sofá de tres plazas de color marrón chocolate y unos cojines a cada lado de color crudo, una mini mesita de conjunto como la del despacho y unas vistas de infarto! Al lado de la ventana un jarrón enorme de cristal con unas cañas de bambú gigantes y una estantería blanca con miles y miles de revistas de todas nuestras portadas.
Estaba totalmente alucinada, aunque el hecho que Elisa no gustara con sus idas y venidas, y que yo estuviera soltera me tenía algo mosca, y un súper aumento de sueldo. Increíble.
- Sara, no sé si es de tu gusto el despacho. - me susurra Linda desde la puerta.
- Linda, estoy alucinando! es precioso, pero estoy súper contenta con mi nuevo trabajo. Qué has tenido algo que ver en la decoración?
- Alice me comentó que quería ascenderte, y por supuesto le dije que haría bien en hacerlo, entonces me dijo si sabía más o menos tus gustos en decoración y recuerdo aquella escapada en Habitat y en Ikea, entonces me diste ideas y espero que te guste.
- Te voy a matar! porque además... le has contado a alguien más que tengo una cita esta noche?? eeeh???
- Se ríe, entra en la estancia, y cierra la puerta, - Sí, lo siento estaba almorzando el otro día con Alice y Carla y hablando del personal saliste tu, entonces recordé lo del italiano, espero que no te moleste, solo lo saben ellas y Michael.
- Michael? El Sr. Joseph? Eres una guaaarrra!!
Las dos estallamos en gritos de risa escandalosa y como niñas pequeñas nos tapamos la boca e intentamos que no se nos oiga en todo el edificio.
- Shhhh... como venga Alice nos capa a las dos.
Seguimos riendo y mierda, llaman a la puerta.
- Toc, toc, se puede?
-Adelante, - digo yo disimulando que me estoy partiendo de risa.
- Está todo bien por aquí?
- Carla! que susto por Dior!
- Perdona, es que he oído risas...ah hola Linda, no te había visto. Ven un segundo.
- Dime.
- Mañana a primera hora te instalan el teléfono, mi número de extensión es el botoncito rojo, justo al lado del verde que es el de Alice, y al lado del rosa que es el de Michael. Ahhh Tu fumas no?
- Mmmm sí, porqué?
- La ventana es un m ini balcón, podrás fumar en el balcón Alice lo hace también, tal vez coincidas con ella y todo.
- Mmmm gracias Carla,´- interrumpe Linda- creo que esto se lo puedes comentar mañana por la mañana no crees? gracias. - Adiós-
- Linda, no trates así a mi-nue-va-se-cre-ta-ria, - voy canturrendo mientras no puedo dejar de sonreir.
-Joder es una plasta, además la tendrás que poner firme porque te coge confianza y luego vas a ver como al final de ordenar tu, lo acabará haciendo ella. No dejes que te programe la agenda, antes te lo hago yo! ojo, eh? es un poco puñetera, pero es la nieta de no sé qué socio, y ya sabes.
Oye, son las 19h ya, tu no habías quedado?
- Joder, joder , joder, me voyy.
Nos damos dos besos, me acompaña al ascensor y me susurra: - a por él!
Ya eran las nueve y media, tenía media hora para acabar de arreglarme. Me había depilado, incluso me había dado tiempo de pintarme las uñas de los pies, e incluso ya tenía el pelo arreglado. El vestido de Dior era demasiado para mi primera cita, así que fui informal pero arreglada. Los vaqueros azules de la nueva colección de Armani, top negro de Custo, unas sandalias rojas de Camper con taconazo de casi diez centímetros que me estilizaban la figura, y El Bolso. El nuevo y súper buscado por las celebrities de Ives Saint Laurent. Un fular negro, pendientes de perla, los que siempre utilizaba para cuando tenía una primera cita, y me rocié de Escada mi colonia preferida.
Faltaban diez minutos para que dieran las diez en punto. Me senté en el sofá, me encendí un cigarro y cogí la revista Cosmopolitan que Roxana, mi vecina de rellano, siempre me dejaba en mi buzón para según ella, que me cogiera ideas. Y oye, he de reconocer, que me las ha dado.
Diez y cinco, otro cigarro, mierda, pensaba. Me ha dejado plantada el puto italiano. Es que cuando me enfado digo muchas palabrotas. Joder, soy una gilipollas por... y de repente el móvil.
Joder quien coño será ahora!! me digo furiosa.
- Sara, siento el retraso, he tenido trabajo hasta ahora, ya puedes bajar, estoy en la esquina. Tutto benne?
- Maurizio, tutto benne, io pensare que tu...
- Anda baja!
Y no me había dejado plantada. Dior! como estaba Maurizio de bueno. Coche negro cupé, diría que era un Mercedes, pero no me había puesto las gafas rosas y ....
Princesa
3 semanas
Llevaba unas semanas de infarto en la redacción, tenía que sacar otra portada para la nueva revista y Alice Freedman mi redactora jefa no estaba muy convencida con mi gran trabajo que me llevó todo el mes de noviembre.
Suerte que cada mes preparaba dos grandes portadas, le di a Alice la maqueta y me dijo:
- Cielo, te voy a ascender, porque cada día me sorprendes más con tu eficacia.
- Gracias Alice, me tomo mi trabajo muy en serio.
- A las 16h pásate por mi despacho.
- Hasta luego Alice.
Me fui a mi mini despacho para abrir los emails y faxes varios, entre ellos había uno de Marc. No me lo podía creer, le habría mandado por lo menos tres emails y unos cuantos sms así que como no obtuve respuesta alguna me quedé encerrada en casa adelantando trabajo y comprándome ropa para mi cita, mi primera cita con Maurizio, el italiano cañón no psicópata del cine.
Su email decía:
¨Lo siento. No tuve que ser tan gilipollas contigo, sé que te preocupas por mi, pero en ese momento no me gustó nada que te pusieras en mi contra. Siento haberme comportado como un niño pequeño, sabes que eres mi mejor amiga y no te mereces que ni nadie y menos yo, te trate así. Quería decirte que he dejado a Lucy, no paraba de insistir en que tu y yo somos algo más que amigos, era súper celosa, y si este mes nos hemos visto menos ha sido por culpa de sus celos. La mierda de esto es que la tengo en el despacho y no sé que hacer, si reescindirla el contrato o qué. En fin, espero que me perdones y te prometo que no volverá a pasar. Vero, vero.Ah! te llamo por la tarde noche, no hagas planes, nos vamos a cenar, vale? ¨.
* Vero, vero = verdad, verdad en italiano ( como yo había estudiado italiano siempre colocábamos en nuestros emails alguna palabreja).
¨Estás perdonado, me has tenido muy preocupada. Y si la despides alegando que hay crisis? No sé. Jo, que lástima esta noche he quedado, ya te contaré, con ¨ragazzo bellissimo de la Italia ¨, pero mañana estoy libre, traspasamos la cena a mañana? además que fuerte, esta tarde tengo que reunirme con Alice segun ella para ascenderme, te cuento mañana. Donde cenamos? ¨.
¨mmm un bello italiano... y tanto que me tienes que contar!!! te paso a buscar por casa a las 22h, va benne? por cierto iremos a un italiano nuevo que han abierto muy cool. Te gustará¨. Te quiero xxxx Marc¨.
Me quiere?
- Quien te quiere?
Mierda, - lo he dicho en voz alta?- perdón
- Estás enamorada? últimamente te noto más guapa y más sonriente.
- Gracias Linda, pero no estoy enamorada... era solo que hablaba sola.
- Por cierto, venía para felicitarte por la portada de noviembre, todo un éxito, y para ver si te apetecía que comiéramos juntas.
- Ahm gracias, siiiii hoy me puedo escapar a las 13.30, te va bien?
- Genial, quedamos en Barry´s?
- Ok, hasta luego.
- No trabajes mucho...
- Jjaja, no , no, jajajaja
Linda era americana, trabajó durante años para la firma Loewe y no sé muy bien su historia, pero se trasladó a Barcelona, y se enamoró y se casó y tuvo que volver a empezar desde cero hasta llegar como directora financiera en la Revista. Es una chica encantadora, a veces comemos juntas, otras incluso desayunamos en Barry´s, nuestro bar desde que la conozco, y otras incluso hasta hemos ido de compras juntas.
No estamos en el mismo departamento, pero siempre nos intenamos escapar un poco para subir en mi caso o ella bajar a verme.
Nos conocimos oficialmente cuando Alice me dijo que llevara unas nuevas emaquetaciones al 3º piso, iba muy cargada, y choqué con ella, las dos empezamos a reir y fue todo muy natural - hola me llamo Linda, y tu como te llamas? - Hola encantada, entre risas, soy Sara, lo siento, normalmente no soy tan pato- Y las dos volvimos a reir.
Es una tontería lo sé, pero mira desde ese momento coincidíamos en Barry´s cada mañana a las 8.30h y así nos empezamos a conocer, y poco a poco hemos entablado una buena amistad.
Linda es guapa, un tipazo de oh my Dior! rubia, alta, una mujer cañón. Tiene 45 años, aunque aparenta 10 menos. Tiene dos hijos a los cuales adoro. Anaís y Eduardo. Gemelos, y tienen 4 añitos. A veces le he hecho de canguros de sus hijos gratis, claro, que sabe que adoro a los niños. Vive en una mansión en las afueras de Castellfels, y su marido no sé muy bien a qué se dedica, pero está forrado. Tiene 55 años, y decir que se parece al George Clooney es decir poco.
Estaba un poco nerviosa, hoy estaba siendo algo estresante, y a las 16h cita con Freeman y las 22h cita con Maurizio.
Para la velada de esta noche me he comprado un vestido de Dior, ya que al trabajar con todas las firmas, nos hacen precios casi regalados, si no, tranquilas, con mi sueldo no podría comprarme jamás ni Dior ni Marc Jacobbs ni Ives saint Laurent que me encantaba.
Llevaba trabajando en la Revista tres años y medio. Quería cambiar y no seguir escribiendo sobre política, y guerras, necesitaba un cambio, así que empecé a entregar y enviar currículums a todas las revistas que siempre tenía por casa, y al mes de buscar, me llamaron. 3 meses de prueba como becaria, luego ya veremos. Era Alice y pensé, menuda borde, luego resultó ser un encanto.
Princesa
lunes, 17 de noviembre de 2008
Marc
Llegaba tarde y no recordaba el número de la calle.
Estaba lloviendo y no veía un carajo. Llamé a Marc y me contestó Lucy, su nueva adquisición.
- Lucy querida, soy...
- Hola!! en este momento no se puede poner, quieres que le deje un recado?
Muy amable ella como si fuera su secretaria, que lo era, pero no creía que lo fuera en su vida particular también.
- No cariño, dime el número de la calle, que estoy algo perdida.
- Para qué lo quieres?
- Oye bonita, dame el número que he quedado con él para entregarle una cosa.
- Ahhh valee! es el 54.
- Hasta ahora.
Marc tenía un rollo muy raro con Lucy. La había conocido en el local de al lado del trabajo en el que muchas tardes íbamos a tomarnos unas cañas. Ella se acercó a nuestra mesa y nos espetó:
- Hola chico, me has gustado, este es mi número de teléfono, aquí más a bajo te dejo mi email, por si no me localizas en el móvil. Adiós.
Marc se levantó, fue detrás de ella y le morreó.
- Maaaarccc pero que haces?
- Me ha molado la sinceridad.
- La sinceridad o lo buena que está?
- Lo buena que está, ja ja ja
- La llamarás?
- Claro, hoy mismo o tal vez mañana.
Y la llamó por la noche.
Desde entonces ha pasado un mes, y la tiene instalada en casa como una okupa y encima la ha metido en su bufete de abogados a trabajar, como su secretaria. No sabe hacer la o con un canuto y está ahí en su despacho metida cogiendo notas y de aquí y para allá con faxes e emails.
En teoría había quedado con Marc para hacer un cine, pero antes picotear algo en su casa, y lo que no esperaba era encontrarme con Lucy su fantástica novia de un mes metida en casa y con la que no me llevaba demasiado bien.
Riiinggg!
- Marc soy Sara, abre!
- Sube!
Había aparcado por suerte en frente de su casa. De su fabulosa y estupendísima casa que había heredado de papá y mamá cuando ellos decidieron mudarse al campo en su casoplón colonial a las fueras de la ciudad.
- Estás empapada querida! dame el abrigo. Un té?
Es que no os he contado que Lucy es londinense. Lleva aproximadamente 5 años en Barcelona, y sus trabajos han sido: camera de pub, camarera en un restaurante, camarera en una disco de ambiente gay, camarera en.... joooder!
- No gracias Lucy. Está...
- Si ahora sale. Llueve mucho, no?
- Un poquito.
- Maaaarc! - gritó- ha venido ... Sara!
- Hola cariño- me lo decía a mi- enseguida te cuento.
Joder espero que su novia no venga al cine con nosotros.
Sentada en un rincón del sofá y presenciando una pelea de pareja, con gritos incluidos, mirando disimuladamente para el suelo y sin saber qué cara poner. No entendía nada.
- Joder! ´- soltó Marc- qué pasa que no puedo salir con mi mejor amiga,? te lo tengo que contar todo?
- Estamos viviendo juntos, creo que si que me tienes que comentar. Qué hay de malo si voy con vosotros?
- No vas a venir. te queda claro? Sara, coge todo que nos vamos.
- Oye chicos, que sí...
- Que lo cojas todo que nos vamos!
Paam, portazo.
- Marc que ocurre?
- Estoy agobiado, no puedo más.
- Es que lleváis un mes, es normal y ya estáis viviendo juntos...No sé habla con ella, que te deje más espacio, pero de todas maneras, le tenías que haber dicho que salías conmigo esta noche. Llámala y disculpate porque no son formas.
- Joder estás a su favor? creía que te caía mal?
- Y me cae mal, pero la has tratado fatal. Tampoco se merece eso...
- Sabes qué? déjame solo, quiero estar solo, paso del cine.
- Pasas del cine?
- Si, y de ti.
- Muy bonito Marc, muy bonito. Eres un capullo.
- Lo sé. Déjame en paz joder.
Pero coño se creen los tíos? Y marc? no entiendo nada, vale soy su amiga, su mejor amiga, pero no le tengo que dar la razón como a los tontos si no la tiene, o sí?
Habían pasado dos semanas y seguía sin saber nada de Marc.
Aquella noche empada en lágrimas me fui al cine yo sola a ver una de Leo di Caprio, ya que tenía las entradas no las podía tirar a la basura así como si nada. Sesión golfa yo con otro chico, éramos los únicos de la sala.
- Estás sola?
Tengo que decir que a parte de que el chico era monísimo, me dio un poco de miedo su acercamiento. Era de noche, tenía los ojos rojos de tanto llorar y pensaba que sería una presa fácil para un asesino en serie. Al menos parecía majo, y puedo decir ahora que no se trataba de un psicópata asesino, si no de un buen chico.
- Sí.
- Estás bien?
- Sí.
- Voy a estar ahí delante, si necesitas algo me llamas, ok?
Se sentó dos filas más adelante y cuando apagaron las luces me gritó.
- Eh! estoy aquí, eh? cualquier cosa que necesites házmelo saber.
Entonces reí, a carcajada y le contesté- graciiass!, shhhh, la peli.
Me zampé una bolsa de conguitos, tres más de Emanems y dos botellas de agua. Estaba a punto de explotarme la bufeta, pero aguanté hasta el final de la peli.
Cuando se encendieron las luces y mientras me ponía el abrigo húmedo, el chico simpático se acercó y me dijo: - te ha gustado? - sí, ha estado bien. - al menos ya no tienes los ojos rojos... ahmmm te apetece ir al bar de aquí lado y comentar la película?- vale, pero antes necesito ir al servicio, nos vemos en la puerta del bar.
Estuvimos charlando hasta que nos cerraron el local. Se llamaba Maurizio, italiano y guapísimo.
Me invitó a unas cañas sin alcohol ( esa noche conducía) y me pidió el teléfono. A la hora de despedirnos fue todo como muy romántico, me cogió de la mano y me besó en la mejilla.
- Te llamaré.
El ¨te llamaré¨lo temía. Porque al final se acaba convirtiendo en ¨te llamaré cuando me salga de las pelotas, pero muñeca no te hagas ilusiones yo solo busco sexo espóradico¨.
Llevaba más de cinco años sin tener ninguna relación seria. Como Marc y yo siempre íbamos juntos a todas partes, la mayoría de veces los tíos no se acercaban porque estaba con él y creían que éramos pareja, y cuando se acercaban solo querían sexo de una noche con lo cual no me interesaba.
Conocí a Marc cuando íbamos a preescolar. Y desde entonces no nos separamos, hasta llegar a la universidad, que él escogió derecho y yo periodismo. Nuestras universidades estaba casi casi al lado, con lo cual muchos mediodías comíamos juntos.
Nunca ha habido nada entre nosotros solo amistad. Excepto una noche en la que su clase de 2º organizaba una macro fiesta en una de las mejores y chics discotecas de la ciudad. Aquella noche agarré un buen pedo y mientras bailaba al ritmo de Madonna, Marc se acercó y empezó a decirme guarradas.
- Me estás poniendo mucho..
- Sí??? como???
- Lo quieres saber?
Entonces me agarró por la cintura, me apretujó hacia su voluptuoso paquete y empezó a besarme por el cuello, hasta llegar a la comisura de mis labios , y susurrarme ¨así me pones¨...
Pasamos la noche en su pisito de soltero que por aquella época compartía con dos chicos más, los cuales ya me los había tirado. Es que en aquella época era bastante golfa.
Desperté con la peor resaca de mi vida y junto a él. No me podía creer lo que habíamos hecho. Eso sería el principio y el fin de nuestra amistad.
- Buenos días preciosa.
- Bu bu bu enos días.
- Una aspirina?
- Sí dos, gracias. Ahmm me voy a la ducha.
Me duché, me vestí me tomé las aspirinas con un café americano, le di un beso en la mejillá y huí.
Yo entonces vivía con Leslie, una chica americana tan o más golfa como yo pero con la que tenía muy buen feeling.
- Te lo has tirado? Joder Sara, no sabes lo que has hecho. Como ves el alcohol es muy malo.
- Qué hago?
- Fuck! te lo has tirado... sabes si él quiere algo más? Y tu quieres algo más?
- Leslie he deseado que ocurriera esto desde el instituto...
- Así que estás coladita... bien por partes. Quieres ser su amiga?
- Sí claro! es mi mejor amigo!
- Pues cuando cojas aire, lo llamas, quedáis y le dices que esto no puede volver a ocurrir. Si quieres ser su amiga esto es lo que hay.
Lo llamé, quedamos en mi piso. Necesitaba un sitio seguro donde poder charlar con él. Le dije lo correcto en estos casos. ¨marc me gustas, pero no podemos ser amigos y acostarnos juntos, esto no puede repetirse¨. Y tonta de mi él me espetó ¨joder Sara! pues claro que no volverá a pasar, somos muy amigos, estuvo bien, pero no eres mi tipo¨.
Vale, no soy su tipo. Somo amigos y no soy su tipo. En ese momento sentí ganas de enviarle a la mierda, pero el pánico no me dejaba hablar y menos gritar lo furiosa que estaba.
Pasaron los años y él siempre estaba con alguna chica, con Laura de mi clase, con Leslie durante unos meses, con esta, con la otra... pero nunca nadie serio. Y cuando nos emborrachábamos siempre me hacía recordar aquella noche, nos reíamos ( él más que yo) y seguíamos recordando viejos tiempos de la universidad.
Acabamos la carrera, y nos alquilamos un piso los dos. Vivíamos juntos. Duró poco. Encontró a una jovencita algo arpía que no sé porqué razón no se fiaba de mi, así que encontré un piso monísimo en el centro de la ciudad, y me fui a vivir sola. Marc se molestó, nunca le expliqué que su novia de entonces me amenazó con contarle que si no me iba le diría que estaba locamente enamorada de él. Y como era cierto, aunque antes no lo sabía con exactitud, en dos semanas y media me mudé. A él le puse la excusa que el piso estaba muy cerca del trabajo ( que cierto era) y que así no tenía que depender del transporte público y levantarme tres horas antes. Lo entendió. Dejémoslo ahí.
Princesa
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